
Como docentes y estudiantes, siempre estamos en la búsqueda constante de herramientas que potencien nuestra didáctica y nos ayuden a crecer. Hoy vamos a explorar una estrategia maravillosa para el aula: el diario de aprendizaje.
¿Qué es exactamente un Diario de Aprendizaje?
Los diarios son instrumentos que se han utilizado desde épocas remotas. En el ámbito educativo, más que un simple cuaderno de notas, el diario se considera un instrumento abierto que se puede aplicar en distintos campos para la autoformación y la investigación. Es un espacio personal de documentación que sirve como medio de clarificación y ayuda para la transformación de las personas a través de un trabajo introspectivo.
¿Por qué deberíamos implementarlo?
El uso de un diario no es solo para registrar qué hicimos de manera automática, sino para entender y reflexionar sobre nuestra propia práctica. Aquí te presento algunos de sus mayores beneficios:
- Es un instrumento eficaz para desarrollar el pensamiento reflexivo de los profesores.
- Facilita el aprendizaje experiencial y permite el desarrollo de competencias profesionales necesarias para el ejercicio docente.
- Fomenta la práctica reflexiva como una metodología de formación que parte de la persona y sus vivencias, y no solo del saber teórico.
- Nos ayuda a tomar conciencia y conocer mejor nuestras propias necesidades, al mismo tiempo que comprendemos las necesidades de quienes interactúan con nosotros.
- Facilita enormemente la conexión entre la teoría y la práctica.
¿Cómo empezar?
Muchas veces creemos que llevar un registro es agotador, pero en realidad, no hay directrices suficientemente claras o rígidas que te obliguen a un formato estricto en su diseño y aplicación. De hecho, no tienes que mantener una visión cerrada del diario ni sentir que debes escribir en él todos los días como una regla fija. Lo ideal es elaborarlo de forma natural cuando se dan aspectos o momentos verdaderamente significativos en tu día a día.
Te animo a que invites a tus estudiantes a crear el suyo propio, o que tú mismo comiences a registrar tus aventuras como docente. ¡Es una excelente manera de reflexionar y conectar verdaderamente con la educación!
Fuentes bibliográficas consultadas:
- Aranda-Vega, E. M., Martín-Cuadrado, A. M. y Corral-Carrillo, M. J. (2020). Diarios de clase: estrategia para desarrollar el pensamiento reflexivo de profesores. Educación y Educadores, 23 (2), pp. 243-266.
- Jurado Jiménez, M. D. (2011). El diario como un instrumento de autoformación e investigación. Revista Qurriculum, 24; octubre 2011, pp. 173-200.
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